Albinismo en sociedad

Ya vimos que el albinismo es un trastorno raro, no contagioso, hereditario y congénito. Hoy nos visita Claudio Fadón, que se crió en un paraje rural de Pehuajó, Buenos Aires, Argentina. Actualmente, es amigo desde la infancia, docente y concejal y junto a otros promovemos la sanción de una Ley Nacional de Albinismo.

¡Hola! Soy Claudio Fadón, nací en Pehuajo pero mi primera infancia transcurrió en Capitán Castro un pueblito, hoy apenas un paraje. Mi casa siempre fue lugar de paso de muchas personas. Mi padre era ferroviario y mi mamá, ama de casa. Cuando el tren venía con retraso en las noches de invierno, y papá veía alguna familia en la sala de espera pasando frío, las acompañaba hasta nuestra casa para que pasaran la espera en un sitio calentito.

Así, me acostumbré a compartir, a jugar con otros chicos de mi edad o mayores, crecí escuchando historias, vivencias, aprendiendo a respetar diferencias. Luego la vida nos llevó a vivir al campo y en sucesivas mudanzas (más de 12!!!), me tocó siempre ser “el nuevo” en escuelas rurales. Eso reforzó mi capacidad de adaptación. Hoy, la vida me puso en un lugar donde debo poner en juego muchas de esas habilidades aprendidas. Y trabajar por el bien común, sin importar la idea política de quien requiere de mi ayuda. Voy trabajando y van apareciendo amigos con ideas.

Entre ellos destaca una amiga especial, ella me enseñó una lección sin pretenderlo, solo me abrió las puertas de su casa, vida y corazón. Me enseñó el enorme valor de la perseverancia. Esta amiga es albina. Su corazón y su alma están llenos de felicidad, es un canto a la vida. Jamás la escuché quejarse de su condición, para ella ser albina es “un detalle de fabrica”. Y no deja de hacer y pensar en los demás. Ella me impulsó a presentar una Resolución en favor de la Ley de Albinismo e hizo que Pehuajo fuese el primer distrito de la República Argentina en pronunciarse apoyando esta Ley tan necesaria.